
Todo indica que la congresista no se resistió montar, imprudentemente, un misil tal como en la película de Stanley Kubrick "Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb" y alteró los controles de lanzamiento.
Consultorio venido a menos gracias al Minsa en donde se nos acabó el suero de la verdad pero, felizmente, contamos con mucho gas hilarante y abundantes dosis de litio. La risa es una cura, practíquela con mucho humor faltoso!!




